Componentes de una instalación fotovoltaica aislada

¿Qué vas a aprender hoy?

A lo largo de las publicaciones en nuestro blog siempre hemos intentado ofrecer la máxima información posible sobre la energía solar. Y es que, para nosotros, se trata de la energía con más ventajas que existe en el planeta. En anteriores ocasiones os hemos hablado de los diferentes tipos de instalaciones que existen, como las conectadas y las aisladas. Y hoy vamos a profundizar sobre este último tipo y todos los componentes que lo forman para funcionar correctamente. Porque estas instalaciones son mucho más que placas solares.

¿Cuáles son los componentes de una instalación fotovoltaica aislada?

Para empezar, tenemos que señalar que los componentes de una instalación fotovoltaica aislada son, principalmente, cuatro: paneles, regulador de carga, baterías e inversor. En la mayoría de ocasiones se comercializan en un pack todos juntos para que tengamos todo lo necesario para que nuestra instalación eche a rodar. En ese sentido, antes de explicaros cuál es la función de cada componente, recomendamos optar por los componentes de mayor calidad y evitar los baratos que ofrecen peores resultados. La calidad es lo más importante para una instalación fotovoltaica.

Paneles solares

Cuando hablamos de paneles solares estamos haciendo referencia a los módulos fotovoltaicos. Los dispositivos centrales de cualquier instalación aislada de energía solar. Es el encargado de recibir la radiación solar y hacer que se transforme en energía a través de las células con las que está equipado. Existen tipos muy variados de paneles que pueden ser de diferente tensión y número de células fotovoltaicas. En función del tipo de instalación que necesitemos será mejor optar por un tipo concreto u otro.

Regulador de carga

Esta parte de la instalación de lo que se encarga es de la producción energética de los paneles, de gestionarla. Digamos que lo que hace es comprobar la demanda de consumo que tenemos y la producción de energía que estamos realizando. Además, si contamos con baterías en la instalación, también se encarga de que estas vayan cargándose con la energía producida. Existen de dos tipos: PWM y MPPT, cada uno de ellos para un tipo de instalación concreta.

El regulador de carga se ocupa de gestionar la producción y consumo de energía de la instalación

Batería

En una instalación aislada, al no estar conectada a la red eléctrica, el papel de las baterías resulta fundamental. Son las encargadas de acumular la energía producida que no estamos consumiendo, lo que nos permitirá tener electricidad cuando no haya sol. Como sucede con el resto de componentes, existen diferentes tipos de baterías. En la actualidad las más usadas son las de litio, ya que ofrecen muchas ventajas en lo que a rendimiento, estabilidad y mantenimiento se refiere.

Inversor

Hace unas semanas os contábamos qué es y cómo funciona un inversor solar. Y resulta que es una parte clave de las instalaciones aisladas de la red. Básicamente su función consiste en transformar corriente continua por corriente alterna, que es la que utilizamos para la mayoría de aparatos eléctricos. De hecho, si no fuera por los inversores tendríamos que contar con transformadores por todo el inmueble, lo que sería una complicación incómoda.

Conclusión

Aunque normalmente lo primero que nos venga a la cabeza al hablar de instalaciones solares sean las placas fotovoltaicas, están formadas por muchos componentes más. Hay otros factores imprescindibles también como el regulador de carga, la batería o el inversor. Aspectos en los que también deberíamos reparar a la hora de decidirnos por apostar por la energía solar en una instalación aislada. Varitech: Empresa especializada en placas solares.

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